PROYECTO EDUCATIVO DEL COLEGIO INGLÉS SAN JOSÉ

LEMA: "Una Educación Católica de Calidad y Equidad Solidaria."

 

SOSTENEDOR:        Congregación Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

MODALIDAD:         Científico-Humanista, Mixto, con Jornada Escolar Completa Diurna.

FUNDACIÓN:          1° de mayo de 1955

VISIÓN:                    Propender a una educación de calidad y equidad solidaria.

MISIÓN:                    Hacer presente el mensaje salvador de Cristo a través de la educación.

OBJETIVO INSTITUCIONAL: Formar personas integrales, verdaderos agentes de cambio en la sociedad de hoy y del futuro.

Son los líderes para una sociedad más justa y solidaria

 

 

LOS OBLATOS Y LA EDUCACIÓN.

 

            Los Misioneros Oblatos tienen en la Iglesia un carisma especial, suscitado por el Espíritu Santo en la persona de Eugenio de Mazenod, fundador de la Congregación: “Evangelizar a los Pobres.”

            Desde esta opción, los Oblatos asumen y fundan el Colegio Inglés San José....”Nuestra misión, en efecto, nos lleva a todas partes, principalmente hacia aquellos cuya condición está pidiendo a gritos una esperanza y una salvación que sólo Cristo puede ofrecer en plenitud. Son los pobres, en sus múltiples aspectos, a ellos van nuestras preferencias.” (Const. 5).

            ¿Quiénes son estos pobres? El Documento de Puebla nos pinta muchos rostros, entre ellos: “Rostros de jóvenes, desorientados por no encontrar su lugar en la sociedad, frustrados, sobre todo en zonas rurales, urbanas, marginados por falta de oportunidades de capacitación y ocupación.” (Puebla Nº 33).

            Es en estos jóvenes que se nos muestra el rostro de Jesús y nos plantea la tremenda pregunta: ¿qué haces por mí? Es a esta pregunta que los Oblatos tratan de responder en el Colegio y en las diversas opciones pastorales.(Mt.25,40)

            Los Oblatos saben que no existe liberación verdadera sin asunción de la Buena Nueva: “Convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.” La educación verdadera es, en efecto, una continua conversión. Una educación que sólo se quedara –en el hecho- en la adquisición de conocimientos para un buen resultado académico, sería solamente “una fachada educacional”; un verdadero proceso educativo implica eso, pero va mucho más allá. Ella se dirige a la internalización de valores que para el cristiano son los valores del Reino que se está haciendo y que será planificado en la PARUSÍA DEL SEÑOR.(2° venida gloriosa). En este sentido, la educación es dinámica, busca hacer vida los valores de fraternidad, solidaridad, espíritu abierto en la búsqueda de la verdad ética y científica.

            Por ello, los Oblatos, al optar por los pobres, buscan con ellos, nuestros hermanos, caminos de liberación integral en vista de la transformación de la sociedad. (Conferencia Oblata, Brasil 1983, tercer criterio para la evangelización).

            “Es evidente que un proyecto educativo, basado en una concepción que compromete profundamente a la persona, exige ser realizado con la libre adhesión de todos aquellos que toman parte en él, no puede ser impuesto, se ofrece como una posibilidad, como una buena nueva, y como tal, puede ser rechazado. Sin embargo, para realizarlo con toda fidelidad, la escuela debe contar con la unidad de intención y de convicción de todos sus miembros.” (E.C. Nº 59).

            Para los Oblatos, en la realización del Proyecto Educativo del Colegio, es vital la entrega en la obra educativa de los profesores. Son ellos los que, a través de las diversas asignaturas, van entregando una serie de conocimientos y valores que el alumno debe internalizar. Por esto, los profesores son, en cierta manera, los primeros apóstoles en hacer de los alumnos ciudadanos del Reino.

            En este sentido, los educadores no deben olvidar que al entregar el conocimiento deben hacerlo en tal forma que despierten el espíritu crítico en el alumno, puesto que no se le debe considerar un vaso vacío al que se le debe llenar de conocimientos, sino al contrario, debe favorecer su aporte.

            Para este efecto, tiene mucha importancia el método de trabajo que se use. Para los Oblatos, el proceso de formación debe considerar que se parte de una persona-sujeto y por ello, también su aporte es importante, puesto que los alumnos no son caja de resonancia, sino que al contrario, deben participar en su propia formación; ello significa participar activamente en el proceso. Los profesores deben buscar el método adecuado para desarrollar esa capacidad en los alumnos.

            Dentro de la opción por el pobre, este elemento es vital, puesto que es a partir de la participación en su propio proceso educativo, que él desarrollará o descubrirá sus aptitudes y cualidades para colaborar en el proceso de liberación de sus hermanos.

            En un mundo donde la mayoría camina tras un tener más, nuestra educación debe tender al ser más. Dentro de esta perspectiva, la comunidad del Colegio adquirirá la identidad suficiente, donde la fraternidad sea su signo distintivo. PADRE NUESTRO.... VENGA TU REINO....

            Podemos ahora expresar ya lo que es el PROYECTO EDUCATIVO OBLATO PARA EL COLEGIO INGLÉS SAN JOSÉ: “ES LA EDUCACIÓN DEL JOVEN, PRINCIPALMENTE EL POBRE, EN UNA DIMENSIÓN CRÍTICA-REFLEXIVA Y CREATIVA QUE PUEDA OPTAR CON CONCIENCIA RESPONSABLE Y LIBRE AL “VEN Y SÍGUEME” DEL SEÑOR JESÚS CON EL PROPÓSITO DE SER AGENTE EN LA CONSTRUCCIÓN DEL REINO DEL PADRE.”

            Este proyecto no se cumple con su enunciación, sino que es necesaria su implementación; es en este campo donde se juega, en cierta manera la respuesta del joven.

 

 

ACCIÓN  PASTORAL.

 

            El Proyecto Educativo del Colegio Inglés San José de Antofagasta busca una educación católica, de calidad y equidad solidaria, por lo tanto, forma al niño y al joven a la luz del Evangelio, siguiendo los principios orientadores de la Iglesia Católica.

            En el contexto de un Colegio de Iglesia, subvencionado, cuyo quehacer educativo está dirigido preferencialmente a los más necesitados, el Colegio Inglés San José se ha planteado un currículo cuyo objetivo principal es la formación integral de la persona.

            Consideramos a la persona como creatura de Dios, la cual debe ser respetada como tal, en sus derechos básicos como son la verdad, la libertad, la justicia y el amor, ofreciendo igualdad de oportunidades.

            El Colegio Inglés San José sustenta su existencia como servicio a la comunidad antofagastina, en una instancia y compromiso pastoral que privilegia a los más necesitados, según el carisma que Monseñor Eugenio de Mazenod imprimió a la Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, entidad sostenedora del Colegio.

            Por esta razón, la acción pastoral se concibe presente en todos los estamentos de la comunidad, los cuales, individual, colectiva e institucionalmente, debieran proyectar en todos los ambientes un testimonio comprometido con Cristo, la Iglesia, la Congregación Oblata, el propio Colegio y los más necesitados.

            La Escuela Católica entra de lleno en la misión salvífica  de la Iglesia y, particularmente, en la exigencia de la educación en la fe, sabiendo que “la conciencia psicológica y moral son llamadas por Cristo a una simultánea plenitud como condición para que el hombre reciba convenientemente los dones divinos de la verdad y de la gracia.”

            El Proyecto Educativo de una escuela católica se define, precisamente, por su referencia explícita al Evangelio de Jesucristo, con el intento de arraigarlo en la conciencia y en la vida de los jóvenes, teniendo en cuenta los condicionamientos culturales de hoy.

            En el Proyecto Educativo de un Colegio de Iglesia, Cristo es el fundamento. Él revela y promueve el sentido nuevo de la existencia y la transforma, capacitando al hombre para que éste viva de manera divina, es decir, invita a pensar, querer y actuar según el Evangelio, haciendo de las bienaventuranzas normas de vida; precisamente por la referencia explícita y compartida por todos los miembros de la comunidad escolar a la visión cristiana, porque los principios se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y, al mismo tiempo, metas finales.

            En la sociedad actual, caracterizada entre las manifestaciones por el pluralismo cultural, la Iglesia capta la necesidad urgente de garantizar la presencia del pensamiento cristiano, puesto que éste, en el caos de las concepciones y de los comportamientos, constituye un criterio de discernimiento. La referencia a Jesucristo enseña de hecho a discernir los valores que hacen al hombre, y los contravalores que lo degradan.

            De esta manera, la Escuela Católica adquiere conciencia de su empeño por promover al hombre integral, porque en Cristo, el hombre perfecto, todos los valores humanos encuentran su plena realización y, ahí, su unidad. Éste es el carácter específicamente católico del colegio, y aquí se funda su deber de cultivar los valores humanos, respetando su legítima autonomía y conservándose fiel a su propia misión de ponerse al servicio de todos los hombres. Jesucristo, pues, eleva y ennoblece al hombre, da valor a su existencia y constituye el perfecto ejemplo de vida propuesto por la Escuela Católica a los jóvenes.

            El colegio considera el saber humano como una verdad que hay que descubrir. En la medida en que las diversas materias se cultivan y se presentan como expresión del espíritu humano que, con plena libertad y responsabilidad buscan el bien, ellas son ya en cierta manera cristianas, porque el descubrimiento y el reconocimiento de la verdad orientan al hombre hacia la búsqueda de la verdad total.

            El colegio enseña a los jóvenes a interpretar la voz del universo que les revela al Creador y, a través de las conquistas de la ciencia, a conocer mejor a Dios y al hombre. En la vida diaria del ciclo escolar, el alumno aprende que a través de su obrar en el mundo, él está llamado entre los hombres, porque él mismo forma parte de una historia de salvación que recibe su último sentido en Cristo, salvador de todos los hombres.

            En relación a lo Pastoral, el colegio se encuentra en la búsqueda de una metodología propia que parte desde la realidad de la persona, la cual debe asumir libremente el compromiso con el Señor y el carisma de la Congregación.

            Su acción se realiza a través de las clases de Orientación Cristiana (Religión), dictadas por dos profesores por curso, e insertas en la malla curricular obligatoria; de grupos pastorales, con monitores profesores, en jornadas de integración, discernimiento y retiros espirituales, además de reuniones de formación pastoral con integración de profesores y personal del colegio.

            El equipo de Pastoral es el corazón de nuestra institución, siempre animando a la luz del Evangelio, sensibilizando a funcionarios de nuestro colegio, ofreciendo diversas instancias de participación a través de todas las acciones que se realizan en nuestro establecimiento.

            Estamos conscientes de la importancia que tiene la enseñanza de la doctrina evangélica, tal como es transmitida por la Iglesia católica, que está dirigida a orientar al alumno hacia una opción consciente, vivida con empeño y coherencia y sabiendo que estamos contribuyendo a su formación integral.

            Lo que esperamos es que al final de su permanencia en el colegio, los jóvenes hayan internalizado los valores cristianos y que estas internalizaciones se expresen en una vida de compromiso solidario por una sociedad mejor, por la búsqueda de la verdad como camino de la libertad personal, como verdaderos agentes de cambio para ver, analizar, juzgar y actuar como personas comprometidas con las diferentes situaciones que les toque enfrentar en la vida.

 

EL PERSONAL DEL COLEGIO INGLÉS SAN JOSÉ.  

            El objetivo a nivel de sistema determina la política educacional en el Colegio Inglés San José.

            El carácter eclesial y oblato está intrínseco en nuestro Proyecto Educativo como colegio de Iglesia, ya que el sustento se encuentra en el Evangelio. (ver Pastoral).

            Como colegio, tendrá un carácter técnico pedagógico, de acuerdo a su Proyecto Educativo, tomando en cuenta el conjunto de disposiciones establecidas por el Ministerio de Educación, sobre estructuras de organización referidas a los establecimientos educacionales, reconocidos como cooperadores de la función educacional del Estado y estará orientada a todas aquellas actividades curriculares que involucran programar, organizar, supervisar y evaluar el proceso de desarrollo educativo.

            Como colegio, tendrá un carácter social, desarrollando acciones orientadas a lograr la plena integración de todo el personal. También hará lo posible para mantener estrecha relación con los organismos colaboradores como el Centro General de Padres y el Centro de Ex Alumnos.

            El carácter administrativo está orientado al aprovechamiento óptimo de todos los recursos humanos y/o materiales del establecimiento. Se deberá tomar conciencia que ellos están al servicio de los alumnos y, entre ellos, a los más desposeídos.

            Constituirá una preocupación especial de esta área el cumplimiento de todas las disposiciones de carácter legal que tiendan a armonizar las relaciones humanas entre todo el personal del colegio.

            Las personas que trabajen en el establecimiento deberán estar aunados por principios éticos que sustenten su modelo curricular, basándose en sus objetivos, en general, en su Proyecto Educativo y en su Reglamento Pedagógico Interno, antecedentes todos que deben ponerse en conocimiento de cada trabajador al tiempo de ser contratado.

            El trabajador, por el solo hecho de firmar el correspondiente contrato, contraerá el compromiso de respetar, acatar y poner en práctica lo señalado en él.

 

PERFIL DEL EDUCADOR SANJOSESINO.  

1.      El docente, en general, tratará que el efecto de mostración de valores tenga vigencia permanente en su función educativa en relación con el educando y su familia.

2.      Debe ser un maestro, pero también un aprendiz, ya que siempre está recibiendo lecciones de sus alumnos, por lo tanto vive “la pedagogía de la presencia”.

3.      Es el encargado de impartir la enseñanza en conformidad con los fines generales de la educación y de realizar las actividades de colaboración propias de su trabajo.

4.      Debe poner especial énfasis para que el espíritu del Proyecto Educativo sea internalizado por los alumnos.

5.      Debe ser ejemplo como colaborador en el servicio educacional evangelizador, centrando su trabajo de acuerdo a una concepción cristiana del hombre y de la vida.

6.      Debe ser visionario y creativo asumiendo la educación como un desafío de cambios constantes.

7.      Debe renovarse pedagógicamente, por lo tanto requiere de una constante capacitación y perfeccionamiento, desarrollando métodos y formas creativas de educación.

8.      Debe ser leal con el colegio y sus autoridades, manteniendo una excelente comunicación con todas las personas que forman la comunidad.

9.      Debe atender con respeto a los alumnos, a los padres y apoderados, manteniendo un contacto permanente, demostrando interés, escuchando, orientando y animando a los educandos.

10.  Debe tener un conocimiento amplio del acontecer científico, tecnológico, comunicacional, social y mundial.

11.  Debe planificar, desarrollar y evaluar sistemáticamente las actividades docentes de su especialidad.

12.  Tiene que interactuar con sus alumnos en el proceso de internalización de valores, conductas, conocimientos que se lleva a cabo en el aula y fuera de ella. Estimula la creatividad de los alumnos dentro de un ambiente de libertad solidaria.

13.  Debe integrar los contenidos de su asignatura con otras que sean afines y que se imparten en el colegio dentro de la visión del Proyecto Educativo.

 

PERFIL DEL ALUMNO SANJOSESINO.

El alumno Sanjosesino debe:

1.      Ser agente de su propio aprendizaje, comunicador de experiencias y preocupado de adquirir una educación de calidad para su desarrollo personal.

2.      Poseer un profundo sentido cristiano, valorando al otro en su dimensión personal y social.

3.      Tener gran sentido solidario, siendo generoso, desprendido y preocupado de los demás, manifestando vocación de servicio.

4.      Ser respetuoso consigo mismo y con los demás, buscando soluciones de los problemas en forma conciliatoria.

5.      Lograr aceptarse a sí mismo y a los demás, compartiendo sin importar su condición social o económica.

6.      Reconocer sus limitaciones, saber corregir sus errores con rectitud y honestidad.

7.      Interesarse por su realidad familiar y social, por todo lo que ocurre a nivel local, regional, nacional e internacional.

8.      Poseer capacidad de adaptación para desempeñarse en ambientes diversos.

9.      Ser perseverante y confiado en sus capacidades, logrando las metas que se proponga.

10.  Ser responsable de su libertad, actuando con honradez en todas las acciones de su vida, promoviendo una sana convivencia.

11.  Ser capaz de analizar, juzgar y actuar en consecuencia.

12.  Tener un profundo sentido crítico, enfrentando con entereza los problemas que se le presenten, respetando su vida y la de los demás.

13.  Ser un elemento integrador fomentando la unión y el compañerismo.

14.  Proyectar el amor por la vida, por la justicia y la verdad en todas las acciones que emprenda.

15.  Valorar el lenguaje velando por una comunicación fluida en forma oral y escrita y utilizar adecuadamente los medios de comunicación social.

 

PERFIL DEL APODERADO SANJOSESINO

El Apoderado Sanjosesino debe:

1.      Fomentar en el hogar los postulados de Jesús.

2.      Visualizar la educación como responsabilidad fundamental en la familia.

3.      Ser presencia y participación en las propuestas del Colegio.

4.      Asumir responsablemente su rol de padres frente al proceso educativo.

5.      Actuar en forma consecuente con la reglamentación vigente.

6.      Informarse de las características propias de la infancia y adolescencia.

7.      Recabar información académica y disciplinaria en forma  constante.

8.      Conocer y cumplir con las disposiciones generales y respecto a justificaciones por atrasos, ausencias y permisos.

9.      Cautelar normas de seguridad en el trayecto Hogar – Colegio.

10.  Asistir obligatoriamente a citaciones, entrevistas y/o  reuniones de Subcentros.

11.  Cumplir con los compromisos económicos contraídos.

12.  Firmar las sanciones que los Consejos de Evaluación determinen e informarse de avances en los seguimientos de casos.

13.  Seguir conductos regulares frente a conflictos específicos.

14.  Promover una cultura de respeto hacia el otro: personal del Colegio, apoderados y alumnos.

15.  Confiar en los lineamientos del Colegio frente al proceso educativo en su totalidad.